10 oct 2007

Presentación del libro Poesías


La Comisión por la Libertad de los seis campesinos Paraguayos y la CTA invitan a la presentación del libro escrito en la cárcel por uno de los seis campesinos paraguayos detenidos en Marcos Paz.
Se proyectara el documental "No a la Extradición"


Viernes 19 de octubre de 2007 - 18hs
Auditorio de ATE - Belgrano 2527 - Capital Federal

17 sept 2007

Nota de Osvaldo Bayer, contratapa de Pagina12 del 15 de septiembre


Chokokue


Por Osvaldo Bayer
La realidad supera toda imaginación. Quién iba a pensar que aquella Argentina de donde salieron los ejércitos libertadores de América, después de aquel increíble 25 de Mayo de 1810, hoy tuviera presos políticos paraguayos, hombres que sólo cometieron el delito de luchar por algo que les pertenece a los trabajadores de la tierra: precisamente, la tierra. Los he visitado en la cárcel de Marcos Paz y escribí una contratapa de esa causa, mostrando la absoluta injusticia que estábamos llevando a cabo. Pero el silencio de nuestros organismos oficiales de derechos humanos se mantuvo. Los campesinos paraguayos que lucharon por su tierra en Paraguay siguen presos en la Argentina. A todos los responsables de este proceder les presentaría el Informe Chokokue sobre "Ejecuciones y desapariciones en la lucha por la tierra en el Paraguay, 1989-2005", de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay presentada al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Ahí figuran una por una las víctimas, con fotografía, biografía y lugar y fecha de su asesinato. Impresionante la cantidad de jóvenes asesinados. Chokokue, en guaraní, significa campesino. Los que engendran vida en la tierra con la semilla.
El mundo entero lucha por la libertad de los cinco cubanos que mantiene presos Estados Unidos, hasta en nuestras calles se marcha por ellos. Pero la otra realidad es que la Argentina mantiene en cárceles a luchadores de aquí muy cerca, del Paraguay, la misma gente de origen guaraní que nuestros misioneros, correntinos, formoseños y chaqueños.
Los norteamericanos, a cinco cubanos; los argentinos a seis paraguayos. He conocido a las esposas de los luchadores presos. Sus rostros, muy tristes. ¿Por qué para la Justicia los culpables son siempre los pobres y no los que tienen el poder y el dinero? Esas mujeres han venido a Buenos Aires, dejando a sus niños de muy corta edad atendidos por sus abuelas, allá, bien en el interior, entre selvas, plantíos y caudalosos ríos.
Los seis presos paraguayos me han escrito una carta que me llegó al alma. Me dicen, entre otros párrafos, lo siguiente: "La realidad que nos toca enfrentar, trágica por cierto, nos conduce a una afirmación: que la historia del Paraguay está signada por la fatalidad y la pobreza, pues la corrupción, la exclusión y la discriminación continúan minando la estructura institucional de la República. Si bien es cierto que se fue el dictador Stroessner, quedó la estructura que se construyó en sus treinta y cuatro años de gobierno autoritario. Aquí tenemos que los propietarios de las tierras malhabidas tienen nombre y apellido, son personas que formaron o siguen formando el entorno del poder político, militar y económico en el Paraguay".
La realidad la denuncian las estadísticas: 1.191.000 de seres humanos viven en condiciones de pobreza extrema. Ya esto bastaría para comprender por qué los labriegos de la tierra dicen basta y se organizan para terminar con la injusticia, el privilegio y las dictaduras "legales" de los dueños de todo.
Qué hubieran pensado nuestros Castelli y Moreno, con aquellos profundos escritos sobre la Justicia y el derecho de todos, acerca de que hoy los argentinos protegemos indirectamente las acciones de los miserables dictadores del privilegio paraguayo. Por eso se ha levantado el sacerdote Fernando Lugo en tierras guaraníes contra la cadena de corrupción y antidemocracia que, como decimos, inició Stroessner y ahora continúa Duarte Frutos. El ex obispo Lugo siempre estuvo en las grandes marchas campesinas de reivindicación.
Las autoridades argentinas tendrían que preguntar a Lugo quiénes son estos presos paraguayos y no a las "autoridades oficiales" producto del poder del dinero. Me escriben esos presos paraguayos de los argentinos: "Por denunciar nuestra realidad estamos presos, por ser libres, por educar a los humildes, estamos presos porque somos del pueblo, somos la voz de los sin voz, estamos presos porque somos coherentes con nuestro discurso, somos patriotas y pensamos en días mejores para las futuras generaciones".
Para juzgar los hechos debemos tener en cuenta que el Partido Colorado, que gobierna Paraguay desde siempre, colaboró en el Operativo Cóndor, repudiado por todos los organismos de derechos humanos del mundo, que entregó perseguidos políticos con Pinochet y Videla. No podemos los argentinos escondernos en supuestas obligaciones judiciales para mantener presos a estos hombres. Sería volver a los conceptos seudolegales en que se basaron los jueces de la dictadura de la nefasta y cruel época de la desaparición de personas. Y preguntarnos por qué en las falsas denuncias contra estos presos guaraníes intervino el señor Blumberg. Lo único que falta es que se mezclen ahora Bussi, Patti y Rico para dar fuerza "ideológica" a la infame acusación contra estos latinoamericanos que luchan, como en nuestro Chubut resisten los Nahuelquir y los Curiñanco contra el poder del dinero de Benetton.
Mientras los campesinos paraguayos Agustín Acosta, Roque Rodríguez, Basiliano Cardozo, Arístides Vera, Simeón Bordón y Gustavo Lezcano están detrás de rejas argentinas, los verdaderos culpables especuladores de la tierra están libres y manejando fondos con los cuales se podría terminar el hambre en nuestras tierras. Creo que es una cuestión de honor para los argentinos abrir las puertas de la cárcel para los humildes luchadores de la tierra. Debemos organizar una larga marcha por nuestras calles para que esas manos, que hoy están separadas del mundo en la cárcel, vuelvan a arrojar las semillas en sus cálidas tierras mojadas por sus generosas aguas. Debemos encolumnarnos hacia el sol, acompañados por todos los cantores que cantan la poesía de la libertad y el trabajo. Iremos acompañados por la música de guitarras y arpas guaraníes. Sin hierros y sin armas, con las manos abiertas, poniendo el rostro. Una marcha como soñó Salvador Allende cuando antes de morir por la dignidad nos habló de las anchas alamedas por la cual iban a volver los trabajadores en busca de la dignidad.
Los generosos de los pueblos no se rinden. Días pasados, en el espléndido acto por los presos políticos argentinos se pidió la libertad de ellos. Pocas horas después se recibió la limpia noticia que los tres estudiantes del Colectivo Amauta, que dirige el intelectual argentino Néstor Kohan, que estaban presos por participar del acto en recuerdo de las jóvenes vidas masacradas en Trelew por la dictadura militar de Lanusse, habían sido dejados en libertad. El acto se hizo frente al Bauen, lugar de encuentro de los que creen en el futuro, los que no se resignan, los que se dan la mano por una sociedad más justa y en paz.
También en estos días de septiembre asistimos a un acto enternecedor: cuando las Madres desparramaron por los jardines de la Plaza de Mayo las cenizas de la bella Madre Marta Badillo, quien se fue por los cielos para seguir buscando a su hijo desaparecido. Hubo lágrimas generosas y palabras de despedida llenas de esperanza y noble orgullo. Marta Badillo, sus cenizas están en la Plaza Rebelde, y ella está escalando el paraíso de los que no se rindieron nunca en la búsqueda de la justicia. En cambio, los torturadores estarán ocupados eternamente en intentar liberarse del barro que los cubrirá para siempre. La ética siempre se impone finalmente en la Historia.

30 ago 2007

Mensaje de Osvaldo Bayer desde Alemania

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Queridos amigos Agustín, Roque, Basiliano, Gustavo, Simeón y Arístides:
Les escribo desde Alemania. He recibido vuestro bello mensaje. Muchas gracias.
Cuando regrese a Buenos Aires haré todo lo posible para proseguir la justa campaña por vuestra libertad. Es una terrible injusticia lo que comete la llamada democracia argentina con ustedes. Seguiremos pues la lucha.
Les mando el abrazo fraterno.

Osvaldo Bayer

27 ago 2007

Carta a los compañeros del hotel BAUEN

Buenos Aires, 23 de agosto de 2007

Compañeros del hotel recuperado BAUEN.

Un fuerte abrazo de combativos luchadores desde la prisión de Marcos Paz, de los seis campesinos paraguayos presos políticos.
Compañeras, compañeros, les alentamos a defender con firmeza los logros obtenidos, en este espacio de resistencia, en un acto de rebeldía contra el capitalismo, constituyéndose en ejemplo de lucha contra los explotados.
Queremos hacerles saber que sus ideas son las nuestras, el de la libertad verdadera, que la lucha sea por la Patria Grande y la emancipación de los oprimidos contra sus opresores.
Esperamos que se mantengan unidos teniendo presente la dimensión del enemigo y sus intereses.
Nuestro deseo es que sigan luchando por la felicidad de los trabajadores, contra el sufrimiento, el dolor en que vive el pueblo pobre y explotado, los dejamos un mensaje: “LA LIBERTAD VERDADERA ES DE LOS QUE LUCHAN”, desde nuestra condición de presos políticos les saludamos.
La historia nos exige unidad de los que luchamos, ante el enemigo común el capitalismo.
Les dejamos todo nuestro cariño, nuestro abrazo revolucionario desde esta injusta prisión.
Los seis campesinos paraguayos.

¡NO AL DESALOJO DEL BAUEN!

Agustín Acosta
Roque Rodríguez
Basiliano Cardozo
Gustavo Lezcano
Simeón Bordón
Arístides Vera

22 jul 2007

Nobel de la Paz visita a los campesinos paraguayos.

Por Bernardo Coronel, Asunción-Paraguay

El Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel visitó el viernes 14 de julio a los seis campesinos paraguayos detenidos en Argentina, con quienes conversó durante casi dos horas. Pérez Esquivel, luego de escucharlos atentamente y compartir unos mates prometió ayudarles. Los dirigentes campesinos que se encuentran en la cárcel de alta seguridad de Marcos Paz, son Agustín Acosta, Roque Rodríguez, Arístides Vera, Simeón Bordón, Basiliano Cardozo y Gustavo Lezcano. Los mismos fueron detenidos en abril del año pasado en territorio argentino, donde ingresaron legalmente a solicitar protección al ACNUR, por la persecución de la que son objetos de parte del gobierno de su país. El Comité de Elegibilidad para los Refugiados (CEPARE) les otorgó inmediatamente el refugio político temporal.
Sin embargo, aún con el estatus de refugiados, fueron detenidos por la policía argentina, luego que el gobierno paraguayo librara captura internacional con código rojo.
La justicia paraguaya los acusa del secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex presidente de la república Raúl Cubas (1998-1999), ocurrida en setiembre del 2004. El juez de garantías Pedro Mayor Martínez, quien atiende el caso, denegó por dos veces consecutivas la prisión preventiva solicitada por la fiscalía, argumentando que no existían pruebas en contra de los citados. La fiscalía apeló la medida y el juicio pasó a la cámara de apelaciones, organismo controlado por el oficialista partido colorado. La cámara concedió la apelación y rápidamente el gobierno paraguayo solicitó la extradición. El juez Lijo de la Argentina, en diciembre del año pasado, sin muchos trámites, en un irregular y accidentado juicio otorgó la extradición aún reconociendo que no existían pruebas en contra de los seis dirigentes acusados.
El magistrado argentino decía en su dictamen que aun cuando no existan méritos para conceder la extradición, el paraguayo es un gobierno soberano y democrático con la solvencia suficiente para juzgar a los hoy procesados.
La medida fue apelada por los abogados de FIDELA, organismo de DDHH que los defiende en Argentina, y el caso pasó a la corte suprema, que debería expedirse este año. La detención de los seis paraguayos ha generado una gran solidaridad de organizaciones políticas, de derechos humanos y sociales, como la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), y de personalidades como el periodista Osvaldo Bayer.
El sonado secuestro y crimen de Cecilia Cubas, sacudió las más altas esferas del gobierno paraguayo, porque según la opinión pública, están involucrados en el hecho varios miembros de organismos de seguridad del estado y encumbrados dirigentes del partido oficialista. Los campesinos detenidos en Argentina, serían solo los chivos expiatorios de esta oscura trama. Por el caso ya fueron condenados 12 personas, entre 5 y 35 años de prisión––. Tres de ellos pertenecen al Partido Patria Libre (PPL) y los otros provienen de la dirigencia campesina. No obstante, la conclusión del juicio ninguno de los autores materiales del crimen fueron detenidos hasta ahora, hecho que incrementa aún más la duda sobre la actuación de la justicia paraguaya.
Por su parte, sectores de izquierda y organismos de DDHH, acusan que el caso está enmarcado dentro del plan de persecución política orquestada por el estado para reprimir a dirigentes sociales y políticos.

Los campesinos hoy detenidos

Los campesinos detenidos hoy en la Argentina, son pequeños productores de Caaguazú y San Pedro, los departamentos más pobres del país y provienen de organizaciones campesinas de base como el Movimiento Agrario y Popular, que lucha por conquistar un pedazo de tierra para el campesino pobre. Son miembros, además de comunidades cristianas de base, adheridos a la Teología de la Liberación. El movimiento campesino es el sector que más represión ha sufrido en los 18 años de apertura política en el Paraguay.
Según organismos de DDHH, 79 campesinos ya fueron asesinados por las fuerzas policiales y más de 1.000 están procesados. La lucha social en este país está criminalizada por el gobierno y todo el territorio nacional está virtualmente sitiado por fuerzas militares instalados en zonas rurales consideradas altamente conflictivas. Hace unas semanas, la cámara de diputados aprobó una ley antiterrorista que apunta a criminalizar aún más la lucha social. En los últimos años, como consecuencia del ascenso de la lucha social, las medidas represivas en contra del movimiento popular recrudecieron. produciéndose nuevos enfrentamientos entre campesinos y policía.





6 jun 2007

Autobiografia Simeón Bordón

Nacido el 18-1-1968 en Ybypé, distrito de Lima, San Pedro, Ykua Mandyju. Hijo de Matías Bordón Vera y Evarigelista Salina Rojas y hermano de Rosalía, Roberto, Sabina, Juana, Estanilaida, Catalina, Zacarías, José, Mary, Demecio, Francisca, Eusebia, Lucía, Silvia y Timoteo. Mis padres, de origen pobre campesino oriundos de la zona de Paraguari Quiindy, en aquellos tiempos según me cuentan, no poseían terreno y pertenecían a una organización llamada Ligas Agrarias Cristianas. Dicha organización, de estructura nacional, reivindicaba la igualdad social y la práctica de la convivencia comunitaria como cristianos y como humanos.
Para 1966 se organizó una mudanza para las parejas que estaban sin tierras hacia la zona de Norte de San Pedro donde la organización adquirió un terreno de 3.600 ha. con fondos propios de la organización de una señora terrateniente de la época quien se llamaba Emilia Trapany.
En dicho terreno, ya según me cuentan, se asentaban las familias y practicaban la convivencia comunitaria. Orientados siempre por la dirigencia nacional y religiosos como el monseñor Mariewik y el padre Braulio Maciel, fieles portadores de la Teología de la Liberación y con la asistencia social de la Cáritas Internacional y Pastoral Social.
Mis padres en tiempos de la dictadura fueron perseguidos y acusados de “comunistas subversivos”, por formar parte de la Liga Agraria Cristiana.
Apenas pude concluir mis estudios primarios. En mi familia somos 5 hermanos. Somos campesinos, humildes agricultores.
Desde los 16 años fui catequista en la Iglesia Católica, bajo la tendencia de la Teología de la Liberación, con el padre Braulio Maciel, quien fue perseguido y herido de bala en 1976.
Donde estaba el asentamiento, en 1970, desde la Capital un micro colectivo en viaje normal tardaba 18 hs y si llovía, por 15 días, los ríos debían cruzarse en balsa. Para llegar la paraje, las veras del camino eran puro monte. La comunidad se llamaba San Isidro del Jejui. En un pueblito vecino “Susana” hoy Gral Resquin, estaba una oficina del gobierno que en letra grande un cartel indicaba ADMINISTRACIÓN y estaba al frente de dicha repartición don Felipe Matiauda, nada más ni nada menos que el tío directo del tiranosaurio de 7 cabezas Alfredo Stroessner Matiauda.
El hijo de Don Felipe, Ramón, era el jefe policial de la zona. La comunidad de San Isidro del Jejui fue acusada por el gobierno de Stroessner como “comunista dependiente de Rusia”. El 8 de febrero de 1976, cuando todos estábamos durmiendo, militares al mando del mayor Grau y 100 macheteros colorados atropellaron violentamente a la comunidad. Al grito de ALTO COMUNISTA SUBVERSIVO!! Arrancó el tiroteo y el llanto de nuestras madres, el gemido de dolor de nuestros padres en la oscuridad. Nuestra comunidad pasó así, en una noche, de vivir en el edén, a experimentar el infierno. Mujeres sin maridos, chicos que amanecimos sin padres, y sin hermanos mayores, o con las hermanas que el día 7 todavía dormía doncella. Los hombres que no fueron muertos, fueron detenidos.
El padre Braulio Maciel fue gravemente herido y llegó a la capital casi muerto, con otro campesino herido. Con la intervención de la OEA por la denuncia de la Caritas Internacional y de la Iglesia, al cabo de 22 días nuestros padres fueron liberados. Se les restituyeron de nuevo en el terreno pero cada uno con lote particular y pusieron a un seccionalero (delator) “pyrague” cada 10 lotes. Indignación total.
En 1979 mi padre, Matías Bordón fue llevado en Asunción enfermo de agotamiento como se decía en aquella época. Fue internado 3 meses en una clínica. En ausencia de nuestro padre murió una de mis hermanas, Sabina Bordón, de 12 años, por falta de medicamentos para el asma.
Me es muy triste para mí recordar o relatar todo esto que hemos pasado.
Hice estudio primario completo hasta los 15 años. Fui catequista en la capilla San Isidro hasta los 17. Fui perseguido ya por los militares volante del reclutamiento por aquella época. A raíz de eso fui a presentarme voluntariamente al Distrito 1 de reclutamiento en la Capital de Asunción y de ahí me mandaron a prestar mi servicio militar en una fiderería que se llama MOMPER. Estábamos ahí 25 soldados esclavos al servicio de la empresa. De ahí, nos salimos con otros camaradas y nos mandaron como recargado en el Chaco a 950 km, en la frontera con Bolivia de donde salí en 1987.
A los 18 años ingresé a un liceo secundario de la zona de Concepción donde fui presidente de curso entre mis compañeros. No seguí más el estudio por escasez económica de mi familia.
En 1989, después de 35 años de dictadura militar, por fin cayó el tiranosaurio de 7 cabezas, el 3 de febrero.
Lo reemplazó otro militar, suegro de Stroessner llamado Andrés Rodríguez.
Alentados por la coyuntura política y por la pastoral social, nos organizamos 200 campesinos sin tierra de la Zona distrito de Lima y peticionamos un latifundio improductivo que estaba a nuestra nariz, en forma de trámite legal. En vista de la negativa total de nuestro trámite, en noviembre del mismo año, ocupamos el inmueble “Sanguina Kue” con el acompañamiento de más de 100 personas y del Padre Braulio Maciel. En menos de 18 hs vino el violento desalojo con más de 300 militares. A raíz de eso, una compañera que estaba en el último mes de embarazo dio a luz y perdió su vida. Se llamaba Noemí Romero.
Nos acampamos en las veras del alambrado durante 4 meses en vista de la desatención de las autoridades a nuestro pedido de expropiación. Se colmó el vaso de la paciencia en marzo del 90. Los 200 sin tierra nos dirigimos en Asunción en 3 colectivos. Llegamos y al amanecer ocupamos el local central del instituto de Bienes Rurales.
A las 7 de la mañana vino el desalojo y, después de la corrida nos reagrupamos en la Catedral Metropolitana. Con la lucha seguimos desde la Catedral durante 3 meses. 12 compañeros jóvenes hicimos una huelga de hambre de 12 días. Después de eso, el gobierno nos ofreció reubicar en otro terreno. Después de la conquista, aceptamos y levantamos la medida.
Ahí, formé parte de la comisión que organizaba el nuevo asentamiento. Fui secretario de actas y después tesorero hasta 1995. Del 95 al 96 fui distrital de la Federación nacional Campesina y del 96 al 98 Secretario de Organización del MJCC.
En el asentamiento nos ocupábamos de la cooperación entre los vecinos, problemas de caminos, de salud, de educación, de gestión de agua...
En 1996 fui invitado a participar de un encuentro político en la capital en un local del Movimiento Patria Libre. Volví al asentamiento convencido de la línea política que ahí discutimos y en el asentamiento, en un período muy corto, ya éramos cerca de 80 simpatizantes activistas y ya en el 2000 éramos más del 30% del asentamiento los que participábamos en las reuniones distritales. En el 2001 fui elegido Secretario General de la Región. Participé en el 2002 en la discusión de que era necesario que el MPL se convirtiera en Partido y en pleno se aprobó este planteamiento surgido después del secuestro y tortura de nuestros compañeros Arrom y Anuncio Martí. Había ya, por parte del organismo de seguridad de la república, una abierta persecución político ideológica contra nosotros. Esto fortalecía la discusión sobre conformar el partido en caras a las elecciones generales del 2005.
El Partido Patria Libre fue reconocido para las elecciones de 2003 por la Junta Electoral Central avalado por 17 mil afiliados. Participa en las elecciones del 2003 con candidatura consensuada con izquierda Unida. El compañero Arrom era candidato a 1º Diputado nacional, Francisca Andino diputada por San Pedro. Simeón Bordón, 1° suplente para diputado.
El PPL se instala ya en el escenario político paraguayo a partir de las elecciones, como alternativa real para un profundo cambio de la política paraguaya en adelante.
No mucho tiempo después de las elecciones empieza, con más fuerza, las persecuciones a los referentes principales del PPL, obligando a Arrom y Martí a refugiarse en Brasil hasta hoy.
En mi caso, mi figura trasciende más dentro del partido después de las elecciones, llegando a ocupar cargo en la Dirección Política Nacional en representación por San Pedro y fui Secretario Adjunto Regional de San Pedro. Y no trascendí dulcemente ni virtualmente. Siempre me gustó ser consecuente con el principio de origen de mi familia.
A partir de ser miembro de la Dirección política del PPL fui muchas veces amenazado por miembros del partido colorado. A partir del 2004 y con Nicanor, se agudizó más la persecución al PPL a nivel nacional y a otras organizaciones políticas y sociales.
Entre eso, acusándonos del secuestro y asesinato de la hija nada más y nada menos del ex-presidente de la república Cubas Grau. Según un testigo falso dice que en una de las tantas reuniones de la Dirección Política Nacional se decidió la suerte de la hija secuestrada. Fui imputado en la causa ésta y me presenté en la fiscalía. El Juez de Garantías Pedro Mayor Martínez me liberó sin medida alguna.
El 8 de diciembre de 2005 me fui a mi casa con tanta alegría que no duró mucho. En el asentamiento recibí tres esquelas con amenazas de muerte en los meses de febrero y marzo de 2006. Que si no dejaba de activar como dirigente de PPL sería acribillado. La amenaza era cada vez más insistente. Yo ya no podía más irme a trabajar a mi chacra. Ni del baño podía irme más.
Tal cosa compartí con mi esposa y unos compañeros de la zona. Los compañeros no querían que yo saliera del asentamiento por la insistencia de la amenaza. Entonces decidí viajar en Asunción, a la casa de Raquel Talavera, abogada que me patrocina en mi presentación ante la Fiscalía Paraguaya. Ahí me entero que la fiscalía apeló la resolución interpuesta a mi favor por el Juez buscando cambiar la carátula y que la apelación ante la cámara estaba inminente. Con los demás compañeros evaluamos la situación, viendo que la decisión sobre nosotros no sería judicial sino política y que iba de la mano con las amenazas que todos veníamos sufriendo. Que la persecución hacia nuestras personas se agudizaba tanto en lo jurídico político, organismo de seguridad legal e ilegal.
Por dicha situación resolvimos recurrir a la Argentina a pedir refugio político como contemplan los tratados internacionales. Previa consulta con la gente de la Embajada Argentina en Paraguay, y teniendo presente la política que se supone del gobierno de Kirchner que es un gobierno de derechos humanos, recurrimos al CEPARE, organismo dependiente del Ministerio de acoger a los peticionantes de refugio. Dicha Secretaría del gobierno argentino estudió nuestro caso y nos concedió un documento de refugiado político precario por término de 72 hs que venció en fecha 2 de mayo. Ese día, recurrimos otra vez en lo del CEPARE y estando en la oficina se nos vino encima la INTERPOL. Después de ahí, vino el juzgado, Cárcel de Villa Devoto durante 5 meses hasta que fuimos trasladados al Complejo de Marcos Paz.
Estoy casado con Valeria Orrego, compañera de lucha por la causa, con quien tenemos 5 hijos menores.
En estos momentos, soy perseguido político, desposeído total y encarcelado desde el 2006.
VIVA LA REVOLUCION SOCIAL LATINOAMERICANA DE LOS PUEBLOS OPRIMIDOS.

Autobiografia Aristides Vera

Nació en la localidad de San Roque, distrito Santa Elena, departamento de la “cordillera”, República del Paraguay, en un 1° de Septiembre año 1963. Fueron sus padres Francisco Domingo Vera y Graciela Martínes Báez. Creció bajo la tutela y cuidado de los abuelos paternos, don Antonio Luis Vera Arce y doña Incolaza Silguero de Vera. Terminó sus estudios primarios a duras penas a los 12 años de edad, y ya por la acuciante pobreza que azotaba al país y las despiadadas atrocidades de la dictadura, don Antonio Luis Vera, ex combatiente de la Guerra del Chaco, nunca pudo percibir su merecido sueldo, a raíz y consecuencia de eso murió de una enfermedad estomacal después de 2 años de sufrimiento agónico contraído en la guerra, a la edad de 62 años pudiendo haber salvado su vida con un par de tabletas de pastillas si el estado cumplía su rol como tal.
Fue en el año 1975, a los 12 años de edad que Arístides empezó a conocer los golpes y la fuerza del trabajo campesino. La “chacra” quedó con una fuerte suma de deuda a pagar por los medicamentos y sepelio del ex combatiente Antonio Luis Vera.
A los 14 años, a fuerza de mentiras, engaños y amenazas, el partido Colorado forzó a afiliar a sus filas a un niño inconsciente.
A la edad de 15 para 16, lo arrearon de su propia casa para el Servicio Militar Obligatorio impuesto en aquel entonces por la dictadura del partido colorado. Doña Incolaza tuvo que quedar sola enfrentando las duras tareas rurales para lograr su sobrevivencia. Violada en su derecho de madre de ser despojado de su único hijo sostén que en aquel tiempo contemplaba el código militar.
Volvió después de 18 meses. A los 17 años participó en cursos de formación para líderes parroquiales durante un año en el Seminario de Maá cupé. Abrazó de lleno el servicio de catequesis en donde formó jóvenes y adultos en sus derechos y obligaciones cristianas y sociales.
A los 20 años empezó los problemas con los párrocos de la zona, por la educación social en la capilla, tildados por los seccionalistas y capataces del partido Colorado, sus propios correligionarios en aquel entonces que ayer nomás ellos mismos afiliaron siendo un niño.
Se casó a los 24 años con una mujer hija de un Franciscano, quien era perseguido por los mismos métodos educativos. Ella, de nombre Regina Ygnacia Oliva Benites con quien llegaron 6 hijos. Ya por la persecución de sus ideales, y por la pobreza en que vivían, decidieron mudarse en el departamento de Caaguazú en el año 90, un año después de la caída de la dictadura. Fueron en una Colonia llamada San Carlos en donde las necesidades y el abandono del estado son impresionantes. Sin calles, sin electrificación, sin puesto de salud, sin agua potable, y donde los derechos de las personas ni se conocían por las autoridades. Había una tímida comisión vecinal en donde muy pronto se incorporó y lograron organizar a la gente.
En el 92 se afiliaron a un órgano social llamado A.R.P.A.C Asociación de Productores Agrícolas de Caaguazú, dependiente de la Federación Nacional Campesina (F.N.C.).
En el 94 participó activamente en la primera gran manifestación y movilización popular con más de 50 mil campesinos. Las luchas campesinas se agudizaron a medida que crece la organización y la pobreza al mismo tiempo. Los gobiernos de turno “colorados” no encontraron mejor manera que criminalizar la lucha y empezar a matar gente al mejor estilo de los colorados dictatoriales que acabo de derrocarse por la propia organización campesina y el pueblo pobre.
Son estos los motivos que hizo pensar que es necesario crear una herramienta política para desde ahí continuar la lucha a la par con las organizaciones sociales. Fue entonces que en el año 98 se alistó a las filas del Movimiento Patria Libre, un movimiento basado en los principios ideológicos de defender los derechos violados de las clases marginadas desde el punto de vista político.
En el año 2002 participó como cofundador del Partido Patria Libre, desde donde comenzó a sentir la persecución más violenta en propia carne. En el 2002 fueron secuestrados y torturados sus principales dirigentes Juan Francisco Arrom y Anuncio Martí. En el 2003 fue cofundador del Movimiento Agrario y Popular (M.A.P.) y fue electo por la asamblea como secretario en la Secretaría de Educación Política. En el 2003 fue candidato de Junta Departamental por la lista 6, representando al Partido Patria Libre y miembro de la Dirección Nacional del partido, cuando fue acusado y detenido en ese período, donde por primera vez la izquierda paraguaya logró el 1% de los votos para el congreso.